"Si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre".
Eso es lo que nos harta a los que no seguimos vuestra doctrina: ¿por qué no hay lugar para mí, que no creo en Cristo? ¿Por qué la Iglesia se apropia del mundo, y no hay lugar en él para el que no comulgue con sus ruedas de molino?
"Si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre".
Eso es lo que nos harta a los que no seguimos vuestra doctrina: ¿por qué no hay lugar para mí, que no creo en Cristo? ¿Por qué la Iglesia se apropia del mundo, y no hay lugar en él para el que no comulgue con sus ruedas de molino?