#16 Hasta que la mordaza no nos tape la boca del todo y nos falte el aire no despertaremos. Estamos colectivamente inconscientes y tremendamente disgregados, metidos en un mundo en crisis, preocupados y con la desconfianza anclada en la moral. En un entorno así, es muy difícil pensar en acciones, y mucho más llegar a coordinarlas. Simplemente no tenemos experiencia previa.
Pero ellos sí, porque los gobiernos (léase el poder económico o como lo queráis llamar), para lo que realmente les interesa, son muy efectivos en la coordinación de acciones y la toma de decisiones. Tienen medios, un objetivo claro y experiencia, aunque no en todos los campos, pero la adquieren con cierta rapidez. Y mucha en otros porque sus directrices son simplemente otras diferentes. El control es la meta de todo gobierno, de punta a punta del planeta, del color o tamaño que sea. Mantener el Status Quo, como bien dice #2, requiere control sobre la libertad de expresión y se hace regulando los medios y controlando la información, y cuanta menos información mejor, o en todo caso, campañas de desinformación y espectáculos varios.
Tengo la sensación de estar presenciando el levantamiento de un nuevo Muro de Berlín, perplejo y con cierto temor justificado, tanto por que lo estén construyendo, algo inevitable y previsible por otro lado, ante lo que se suele utilizar el mantra de "que no me toque a mí" con nula efectividad en un ciero plazo, como por que lo lleguen a terminar, porque me quedará la incertidumbre diaria de llegar a verlo caer antes de que se me acabe el tiempo.
Pero ellos sí, porque los gobiernos (léase el poder económico o como lo queráis llamar), para lo que realmente les interesa, son muy efectivos en la coordinación de acciones y la toma de decisiones. Tienen medios, un objetivo claro y experiencia, aunque no en todos los campos, pero la adquieren con cierta rapidez. Y mucha en otros porque sus directrices son simplemente otras diferentes. El control es la meta de todo gobierno, de punta a punta del planeta, del color o tamaño que sea. Mantener el Status Quo, como bien dice #2, requiere control sobre la libertad de expresión y se hace regulando los medios y controlando la información, y cuanta menos información mejor, o en todo caso, campañas de desinformación y espectáculos varios.
Tengo la sensación de estar presenciando el levantamiento de un nuevo Muro de Berlín, perplejo y con cierto temor justificado, tanto por que lo estén construyendo, algo inevitable y previsible por otro lado, ante lo que se suele utilizar el mantra de "que no me toque a mí" con nula efectividad en un ciero plazo, como por que lo lleguen a terminar, porque me quedará la incertidumbre diaria de llegar a verlo caer antes de que se me acabe el tiempo.