#21 En algo que leí sobre el Chile de Pinochet, el autor se preguntaba a si mismo con incredulidad de donde habían salido tantos torturadores, delatotes...
Llegaba a la conclusión de que siempre habían estado ahí, que convivimos con ellos y que son las ocasiones las que los revelan, pero que el mal que llevan dentro está ahí, como dicen #15 y #18
A veces pensar en lo que podría llegar a hacer cualquiera de las personas que conozco me da miedo.
#24#21 pues si, y por eso yo creo que es importante el hacer un analisis profundo de uno mismo, ver de lo que se es capaz y tratar de evitar el dejarse llevar por esos instintos, algunas personas seran realmente incapaces de hacer daño a otras, mientras que otros puede que en determinadas circunstancias no dudarian en destripar a su vecino por pura diversion... hay experimentos, como el de Milgram o la prision de Stanford que nos muestran lo oscura que puede llegar a ser realmente la mente del ser humano, el como sigue ordenes aun sabiendo que se crea dolor o como un simple chaval universitario puede convertirse en un sadico carcelero... Ahora ya no se hacen esos experimentos, nos dan miedo.
Aun asi, aun estando ese "mal" en todos o casi todos la diferencia es el que la mayoria son capaces de reprimir esos instintos salvajes, al menos parcialmente, y no llegan a extremos como el de esta mujer, es lo que distingue a los hombres(y mujeres) de los monstruos...
#25#21 Esa teoría de que todos podriamos ser petenciales torturadores es un invento para desviar la intencionalidad y la responsabilidad de los verdaderos culpables. No basta ser insensible o cruel para convertirse en torturador. Es indispensable tambien una red o sistema que de sustento a una instrucción que enseñe y capacite en el "arte de la tortura". Por lo general se elaboran manuales, se documentan técnicas. Hay estudios sicológicos elaborados especialmente y que se aplican para explotar las debilidades de los detenidos. Los organismos a cargo contratan asesores externos, que no son sicópatas sacados de cárceles, sino expertos formados en las escuelas policiales o militares. También se sabe que en los procedimientos de tortura participan, médicos, sicólogos y hasta fiscales militares. Pero todos ellos no son elegidos al azar. No es cualquier gente, sino son personas que ha estado muy relacionada a las fuerzas armadas, grupos paramilitares, unidades de inteligencia, o son simpatizantes de partidos políticos radicales y que a lo largo de su vida han recibido una necesaria "instrucción".
Por otro lado, los informes sobre tortura en Chile revelaron que existió gente entre los militares y en las mismas unidades a las que se les encargo la represión, que NO ACEPTARON EJERCER LA POLÍTICA DE TORTURA del régimen. Estos disidentes o fueron alejados o fueron muertos ya que se les consideró "muy blandos".
Llegaba a la conclusión de que siempre habían estado ahí, que convivimos con ellos y que son las ocasiones las que los revelan, pero que el mal que llevan dentro está ahí, como dicen #15 y #18
A veces pensar en lo que podría llegar a hacer cualquiera de las personas que conozco me da miedo.