#27#24 El problema es que la Iglesia Católica prohíbe hasta eso, y encima también los "pensamientos impuros" (a pesar de que eso no viene por ningún lado en la Biblia). Un cura que trate de seguir los mandatos de su propia religión acaba convertido en una bomba sexual, no se le permite que desahogue su líbido de ninguna forma.
Como eso es imposible de lograr (a no ser que seas una de esas raras personas sin impulsos sexuales) el resultado acaba por ser la hipocresía. "La carne es débil" se dicen a sí mismos. Con suerte el cura acaba siendo un putero o un pajillero. Cuando no hay tanta suerte, lo que pasa es que tenía un niño a mano la primera vez que ya no pudo aguantar más, y como "Dios es misericordioso", pues te confiesas (en estricto secreto, faltaría más, no vaya a ser que metan en la cárcel al delincuente) y a los 2 días ya te estás follando a otro crío.
En realidad la Iglesia se alimenta de eso, se alimenta de pecados. ¿Qué mejor manera de tener muchos pecados que prohibir el sexo?