Cuando Rocco Siffredi se vistió de luces en Torero, un remake porno de Sangre y arena ambientado en la madrileña plaza de toros de Chinchón, ya sabía que tarde o temprano acabaría cortándose la coleta. En su caso, un pene XXL (23 cm de longitud y seis cm de grosor) que, antes de cada película, asegura tras un peritaje en la Lloyd’s londinense por 600.000 euros. El cuidado de su valiosa herramienta de trabajo no es baladí: ya sufrió el mordisco apasionado de una actrizy la picadura de una avispa en pleno rodaje campestre.A lo largo de su fructífera carrera como semental (dos décadas en activo), este potro italiano de 38 años ha protagonizado más de i.300 películas –sin contar el centenar de filmes producidos por él– e intimado hasta el éxtasis con más de 4.000 amantes documentadas.
www.elmundo.es/magazine/2002/162/1036066267.html
Cuando Rocco Siffredi se vistió de luces en Torero, un remake porno de Sangre y arena ambientado en la madrileña plaza de toros de Chinchón, ya sabía que tarde o temprano acabaría cortándose la coleta. En su caso, un pene XXL (23 cm de longitud y seis cm de grosor) que, antes de cada película, asegura tras un peritaje en la Lloyd’s londinense por 600.000 euros. El cuidado de su valiosa herramienta de trabajo no es baladí: ya sufrió el mordisco apasionado de una actriz y la picadura de una avispa en pleno rodaje campestre. A lo largo de su fructífera carrera como semental (dos décadas en activo), este potro italiano de 38 años ha protagonizado más de i.300 películas –sin contar el centenar de filmes producidos por él– e intimado hasta el éxtasis con más de 4.000 amantes documentadas.