#95#93 Totalmente de acuerdo contigo. En el pueblo donde nació mi madre, hace dos años, falleció una mujer mayor. A las 8 de la mañana del día siguiente fue el sobrino a sacar de la cama al director del banco (vivir en pueblos es lo que tiene) para contarle la milonga de que tenía que sacar dinero urgentemente para la medicación y la ambulancia. Como el director conocía a la mujer y su enfermedad, le dio el dinero que quedaba en la cuenta y al volver a casa a desayunar, le dijo su mujer "¿sabes que anoche murió la sra. X?"
Creo que el hombre se lo hizo todito encima. Sobretodo porque a día de hoy siguen sobrinos, hermanos, hijos y el mismo director, en líos de juicios.
Por desgracia, es la maldad humana la que está convirtiendo lo que tendría que ser un acto de humanidad y solidaridad, en miedos, desconfianzas y pocas ganas de entrega.
Creo que el hombre se lo hizo todito encima. Sobretodo porque a día de hoy siguen sobrinos, hermanos, hijos y el mismo director, en líos de juicios.
Por desgracia, es la maldad humana la que está convirtiendo lo que tendría que ser un acto de humanidad y solidaridad, en miedos, desconfianzas y pocas ganas de entrega.