#12#4en unos años ya dará igual que las descargas sean legales o ilegales, pues no habrá nada que merezca la pena descargar
Solo los profetas y charlatanes saben hacer semenjantes predicciones para el futuro. Actualmente la cultura está monopolizada por la industria del entretenimiento que solo saben ofrecer productos comercaiales para grandes expectativas comerciales. Pero no existe variedad ni la mayoría de las obras resistirán el paso del tiempo.
Personalmente creo que en el futuro, si dejamos que Internet evolucione libremente, la cultura volvería a ser un patrimonio de la humanidad. Será más rica y personal.
#36 Gracias a #12 y #19 por sus calificativos. Es evidente que todos hacemos uso de las descargas, y sería deseable que de vez en cuando también compráramos artículos originales, no en beneficio de la industria, sino de los autores que han creado esos productos, a los que si las ventas no acompañan, ninguna industria volverá a invertir en ellos por no ser rentables (el caso más evidente sería el cine, y no hablo de superproducciones, sino de películas modestas). Quien quiera ofrecer sus creaciones libremente, perfecto. Pero quien quiera cobrar por ellas, está en su derecho, igual que el panadero, el fabricante de muebles o un arquitecto.
No defiendo que se prohíban las descargas, porque eso es como poner puertas al campo, pero sí que dejemos de ser hipócritas, reclamando nuestro derecho constitucional a acceder a productos culturales gratuitamente mientras pagamos religiosamente nuestra cuota de conexión ADSL, nuestros reproductores MP3 y nuestros ordenadores portátiles de última generación. Y lo de la SGAE, estoy de acuerdo en que son unos ineptos, por si alguien lo duda. En nuestro país hay otras gestoras de derechos de autor que no arman tanto ruido, y funcionan correctamente.
Solo los profetas y charlatanes saben hacer semenjantes predicciones para el futuro. Actualmente la cultura está monopolizada por la industria del entretenimiento que solo saben ofrecer productos comercaiales para grandes expectativas comerciales. Pero no existe variedad ni la mayoría de las obras resistirán el paso del tiempo.
Personalmente creo que en el futuro, si dejamos que Internet evolucione libremente, la cultura volvería a ser un patrimonio de la humanidad. Será más rica y personal.