#1En una época de recesión, marcada por la Gran Depresión de finales de los 20, el señor Charles Vance Millar decidió premiar con la mayor parte de su fortuna a la mujer de Toronto que más hijos engendrara durante un periodo de diez años tras su muerte
Prueba de que la línea que separa a un humorista de un cabrón es muy, muy delgada
#13#1. Sobre todo porque estoy seguro de que la codicia, en este caso, no fue de las madres sino de los hideputas de sus maridos. Seguro que alguno de ellos se gastó buena parte del caudal que con tan poco trabajo por su parte le había llegado en alcohol, caballos y putas.
Prueba de que la línea que separa a un humorista de un cabrón es muy, muy delgada