#46#24, (y #33 y #34), De acuerdo en que muy a menudo la productividad de una empresa se ve resentida por empleados que no dan todo lo que pueden dar. Sin embargo, creo que el problema crucial de la productividad es de otro tipo, más bien organizativo. Y sí, necesitamos un cambio de mentalidad, pero tanto en los empleados como en los empresarios. Te cuento dos casos:
-Caso 1: Un empleado sobrecualificado para su puesto que, por características de personalidad, es extremadamente responsable. Un tipo capaz de currar como una mula sin que nadie se lo venga a exigir. Pues bien, en su empresa se iban turnando los "supervisores": generalmente los pelotas que van detrás del jefe y que se sienten muy crecidos. estos supervisores no tienen ninguna formación adicional para hacer su función, y creen erróneamente que todos los empleados son vagos y quieren escaquearse.
¿Conclusión? Que si un empleado produce 80, ellos exigen 100. Siempre con modos chulescos e insinuando que si no rindes más es por vagancia.
Este pobre chico no podía más. Él rendía al 100% desde el principio, sin que se lo pidieran. Los supervisores quitaban mérito a ese esfuerzo: "si produces 100, puedes producir 120", parecen decir. El pobre hombre dejó el trabajo después de varias crisis nerviosas. Y la empresa perdió un empleado excepcionalmente capaz por culpa de la ineptitud de sus superiores.
-Caso 2: Empleado hastiado de abusos y mala organización abandona la empresa y funda una propia. Trata a sus propios empleados con mucha cortesía, confianza, y los recompensa cuando trabajan duro. A veces los cuida como a hijos.
¿Conclusión? Ha conseguido que, si bien siempre hay empleados díscolos que se aprovechan de su buena fe, por lo general la empresa funcione de maravilla. De vez en cuando necesitan hacer esfuerzos extra (una empresa pequeña) y son los propios empleados los que se ofrecen a arrimar el hombro sin que el jefe lo pida (a veces él mismo se sorprende de lo entregados que están).
Conclusión general: Cuando tratas mal a la gente, disminuyes su productividad. Cuando los tratas correctamente y haces que se sientan cómodos, la aumentas hasta límites insospechados. Esto me lleva a pensar que los empresarios tienen mucho que ver en la falta de productividad: mala gestión y sobre todo mentalidad equivocada sobre la naturaleza humana.
-Caso 1: Un empleado sobrecualificado para su puesto que, por características de personalidad, es extremadamente responsable. Un tipo capaz de currar como una mula sin que nadie se lo venga a exigir. Pues bien, en su empresa se iban turnando los "supervisores": generalmente los pelotas que van detrás del jefe y que se sienten muy crecidos. estos supervisores no tienen ninguna formación adicional para hacer su función, y creen erróneamente que todos los empleados son vagos y quieren escaquearse.
¿Conclusión? Que si un empleado produce 80, ellos exigen 100. Siempre con modos chulescos e insinuando que si no rindes más es por vagancia.
Este pobre chico no podía más. Él rendía al 100% desde el principio, sin que se lo pidieran. Los supervisores quitaban mérito a ese esfuerzo: "si produces 100, puedes producir 120", parecen decir. El pobre hombre dejó el trabajo después de varias crisis nerviosas. Y la empresa perdió un empleado excepcionalmente capaz por culpa de la ineptitud de sus superiores.
-Caso 2: Empleado hastiado de abusos y mala organización abandona la empresa y funda una propia. Trata a sus propios empleados con mucha cortesía, confianza, y los recompensa cuando trabajan duro. A veces los cuida como a hijos.
¿Conclusión? Ha conseguido que, si bien siempre hay empleados díscolos que se aprovechan de su buena fe, por lo general la empresa funcione de maravilla. De vez en cuando necesitan hacer esfuerzos extra (una empresa pequeña) y son los propios empleados los que se ofrecen a arrimar el hombro sin que el jefe lo pida (a veces él mismo se sorprende de lo entregados que están).
Conclusión general: Cuando tratas mal a la gente, disminuyes su productividad. Cuando los tratas correctamente y haces que se sientan cómodos, la aumentas hasta límites insospechados. Esto me lleva a pensar que los empresarios tienen mucho que ver en la falta de productividad: mala gestión y sobre todo mentalidad equivocada sobre la naturaleza humana.