#45#20 todo eso se puede calcular y se calcula no hay problema. Es la ventaja de usar unidades que no dependen de un patrón arbitrario, que es justamente lo que cuenta #43
#44 se utiliza como referencia la frecuencia de transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del átomo de Cesio 133.
La estructura hiperfina viene de la interacción del núcleo, que no es puntual sino que ocupa un volumen, con el momento magnético del electrón. En la práctica esto hace que el nivel fundamental esté degenerado (esto significa que hay más de un nivel para un mismo valor de la energía) y presente estructura hiperfina.
Pues bien, en el átomo de Cs 133 ocurre en el nivel más bajo de energía: el estado fundamental. Y la frecuencia de transición entre los dos niveles hiperfinos es constante y se puede medir con relativa facilidad.
Así que se contó y se estipuló que durante un segundo da tiempo a que esta transición ocurra 9.192.631.770 veces, y de ahí viene la definición.
Los relojes atómicos existentes se construyen en virtud a este principio, y gracias a ellos se puede medir el doble efecto relativista: dilatación por el hecho de moverse y contracción por el hecho de estar en un campo gravitatorio. Al final el balance se suma y se obtiene la medida del tiempo relativo a la Tierra correcto.