#1 Parece un chiste, pero no lo es. La Mari, vecina de Badalona, pasó 499 días en prisión preventiva acusada de haber apuñalado a su cuñado con un cuchillo que la policía encontró en el fregadero de su casa, manchado de un líquido de color rojo que no era sangre, como mantuvieron los forenses, sino tomate de la pizza que se había comido la familia. La policía entró en casa la Mari después de una pelea que comenzó su cuñado, que intentó agredir a su hermana con una navaja. Testigos del enfrentamiento que después han quedado desacreditados también acusaron a la mujer. Finalmente la investigación demostró que la sangre era salsa y la Mari quedó en libertad, y sin derecho de indemnización.
Los hechos ocurrieron en Badalona en 1994. El error del Instituto Anatómico Forense de Madrid no se admitió hasta poco antes del juicio. La Mari ha reconocido en declaraciones al programa de Catalunya Ràdio "El secreto" que su hermano "se equivocó" cuando ocultó la navaja con la que el cuñado los agredió. "Lucharon hasta que le quitaron el arma. Sólo había ésta, en contra de lo que dijeron algunos vecinos, que afirmaron haber visto desde unos bloques de distancia un segundo cuchillo de cortar jamón.
Cuando la policía entró al domicilio, "se llevaron el cuchillo de haber comido pizza. Al cabo de unos días encontraron la navaja". La acusaron de cómplice de la muerte del cuñado y la enviaron a la cárcel, con un informe "taxativo" sobre los hechos.
El paso a la cárcel, ya duro de por sí, lo fue aún más porque sufrió violación y chantaje por parte de su marido. En un mes perdió 12 kilos. Poco antes del juicio, cuando ya habían pasado 499 días, llegó la confirmación de que no había sangre en el cuchillo.
El abogado que la representa se ha quejado de que ahora no tenga derecho a indemnización por los meses que ha pasado en prisión preventiva y que también se haya archivado la querella que presentaron por el informe forense.
Los hechos ocurrieron en Badalona en 1994. El error del Instituto Anatómico Forense de Madrid no se admitió hasta poco antes del juicio. La Mari ha reconocido en declaraciones al programa de Catalunya Ràdio "El secreto" que su hermano "se equivocó" cuando ocultó la navaja con la que el cuñado los agredió. "Lucharon hasta que le quitaron el arma. Sólo había ésta, en contra de lo que dijeron algunos vecinos, que afirmaron haber visto desde unos bloques de distancia un segundo cuchillo de cortar jamón.
Cuando la policía entró al domicilio, "se llevaron el cuchillo de haber comido pizza. Al cabo de unos días encontraron la navaja". La acusaron de cómplice de la muerte del cuñado y la enviaron a la cárcel, con un informe "taxativo" sobre los hechos.
El paso a la cárcel, ya duro de por sí, lo fue aún más porque sufrió violación y chantaje por parte de su marido. En un mes perdió 12 kilos. Poco antes del juicio, cuando ya habían pasado 499 días, llegó la confirmación de que no había sangre en el cuchillo.
El abogado que la representa se ha quejado de que ahora no tenga derecho a indemnización por los meses que ha pasado en prisión preventiva y que también se haya archivado la querella que presentaron por el informe forense.