#90#30, si ese tipo del que hablas no traficó con drogas usando directamente algo relacionado con su función pública, no ha cometido ninguna falta que le afecte a su condición como funcionario. Por tanto, no veo por qué debería perderla. Distinto sería que perteneciera al cuerpo de Policía Nacional y traficara usando el coche patrulla.
En el caso que nos ocupa, el buen mozo cometió un delito directamente relacionado con su puesto de funcionario. Es decir, además de la pena por el delito cometido, el hecho también le habrá supuesto recibir amonestaciones graves o muy graves, cuya acumulación supone la pérdida de la condición funcionarial y, por tanto, la pérdida del puesto de trabajo.
Edito para añadir: Lo contrario a esto que describo sería identificable con pura y dura venganza. Imagina: Le pego un puñetazo a un tipo en una riña en mi tiempo libre, en un bar, le arranco dos o tres dientes, me denuncia y un juez me condena a dos años de cárcel y... ¿pierdo mi condición de funcionario? ¿A santo de qué? ¿Qué relación hay entre mi puesto de trabajo y la agresión que he cometido fuera? El Estado no puede ser vengador, al menos el nuestro, más que nada porque la Constitución es de todo menos vengadora o revanchista.
En el caso que nos ocupa, el buen mozo cometió un delito directamente relacionado con su puesto de funcionario. Es decir, además de la pena por el delito cometido, el hecho también le habrá supuesto recibir amonestaciones graves o muy graves, cuya acumulación supone la pérdida de la condición funcionarial y, por tanto, la pérdida del puesto de trabajo.
Edito para añadir: Lo contrario a esto que describo sería identificable con pura y dura venganza. Imagina: Le pego un puñetazo a un tipo en una riña en mi tiempo libre, en un bar, le arranco dos o tres dientes, me denuncia y un juez me condena a dos años de cárcel y... ¿pierdo mi condición de funcionario? ¿A santo de qué? ¿Qué relación hay entre mi puesto de trabajo y la agresión que he cometido fuera? El Estado no puede ser vengador, al menos el nuestro, más que nada porque la Constitución es de todo menos vengadora o revanchista.