#90#86 Si sobran o no funcionarios es algo que realmente no sabe nadie. A mi cuando sale uno en un foro diciendo que sobran el 30% o el 50% es que me parto. ¿En qué sesudos datos se basa? Ya es complicado definir correctamente las necesidades de personal de un servicio o un Departamento, como para que aparezcan en foros algunas personas que no encadenan tres palabras sin cometer falta ortográfica a hacernos las RPT de una empresa de 3 millones de personas.
Pero realmente de estos comentarios gran parte de culpa la tienen los propios funcionarios, que no son capaces de explicar su situación. Si les echan en cara sus malos comportamientos no es ético responder "pues hazte una oposición" o "soy imprescindible". Porque no se justifica así. Si a un funcionario se le dice que no le pueden despedir, no vale decir que estudie una oposición. Por ejemplo habrá que explicarle porqué un funcionario es inamovible, para asegurar su independencia del poder político. Que lo "medieval" era precisamente poder despedirlos.
Pero todos estos comentarios se basan principalmente en el agravio comparativo. En un momento en el que la gente va al paro o le dicen que suben los impuestos, es normal que se carge contra ellos. Es fácil y populista.
¿Si sobran funcionarios? Pues no lo sé. Bueno sobran igual que en bar debajo de mi casa, que donde están dos puede hacerlo uno sólo. Pero me cabrea que se digan burradas del tipo "en Alemania hay la mitad de funcionarios que en España con el doble de población" o que "hay más que en el resto de Europa". Esto se comprueba fácil, a los enlaces me remito. A mi me parece estupendo que sancionen a los vagos, de hecho el régimen disciplinario existe y la evaluación de desempeño existe. Pero para despedir a los perros de la Administración tiene que ser en virtud de resolución. No se puede permitir el despido improcedente en la Administración. De hecho en la era de Jordi Sevilla en el MAP hubo polémica con el tema de medir la productividad de los funcionarios. Incluso se habló con consultoras privadas, pero hasta estas acabaron declinando porque no eran capaces de medirla debida a su hetereogeneidad.
En fin, que esto no es blanco ni negro y cada uno lo enfoce desde su perspectiva. En algunas de las críticas a lo público tienen razón. Pero en otra de verdad es que rozan el absurdo. Fuera de despidos y vagos, es que he llegado a hablar con gente que le exige a un Ayuntamiento de pueblo equipos informáticos como en Cabo Cañaveral. Que trabajen quince veces más rápido y mejor que ellos mismos. Encima los que están cara al público tienes que poner una sonrisa antes los más maleducados elementos de la sociedad. Le piden la perfección a la Administración que ellos no han tenido en su vida.
Pero realmente de estos comentarios gran parte de culpa la tienen los propios funcionarios, que no son capaces de explicar su situación. Si les echan en cara sus malos comportamientos no es ético responder "pues hazte una oposición" o "soy imprescindible". Porque no se justifica así. Si a un funcionario se le dice que no le pueden despedir, no vale decir que estudie una oposición. Por ejemplo habrá que explicarle porqué un funcionario es inamovible, para asegurar su independencia del poder político. Que lo "medieval" era precisamente poder despedirlos.
Pero todos estos comentarios se basan principalmente en el agravio comparativo. En un momento en el que la gente va al paro o le dicen que suben los impuestos, es normal que se carge contra ellos. Es fácil y populista.
¿Si sobran funcionarios? Pues no lo sé. Bueno sobran igual que en bar debajo de mi casa, que donde están dos puede hacerlo uno sólo. Pero me cabrea que se digan burradas del tipo "en Alemania hay la mitad de funcionarios que en España con el doble de población" o que "hay más que en el resto de Europa". Esto se comprueba fácil, a los enlaces me remito. A mi me parece estupendo que sancionen a los vagos, de hecho el régimen disciplinario existe y la evaluación de desempeño existe. Pero para despedir a los perros de la Administración tiene que ser en virtud de resolución. No se puede permitir el despido improcedente en la Administración. De hecho en la era de Jordi Sevilla en el MAP hubo polémica con el tema de medir la productividad de los funcionarios. Incluso se habló con consultoras privadas, pero hasta estas acabaron declinando porque no eran capaces de medirla debida a su hetereogeneidad.
En fin, que esto no es blanco ni negro y cada uno lo enfoce desde su perspectiva. En algunas de las críticas a lo público tienen razón. Pero en otra de verdad es que rozan el absurdo. Fuera de despidos y vagos, es que he llegado a hablar con gente que le exige a un Ayuntamiento de pueblo equipos informáticos como en Cabo Cañaveral. Que trabajen quince veces más rápido y mejor que ellos mismos. Encima los que están cara al público tienes que poner una sonrisa antes los más maleducados elementos de la sociedad. Le piden la perfección a la Administración que ellos no han tenido en su vida.