#89#85 No creas que la mayoría aspira a ser funcionario, primero pretenden ser empresarios, luego pretenden ser funcionarios y la mayoría acaba siendo empleado normal. Es interesante lo que nos cuentas: "antes con 3 presupuestos te entraba un cliente, ahora con 10 te entran 2 y los que fallan, no es que te los quite la competencia, es que no se hacen". Al final todo se reduce a lo mismo, si no hay carga de trabajo no se gana dinero y no se contrata.
Yo personalmente ni estoy a favor de abaratar ni de encarecer. Todo depende de lo que se plantee. Si se flexibiliza el reconocimiento de la objetividad a cambio de endurecer la improcedencia ganarían todos. Incluso si se abarata el despido injustificado pero en contraprestación se redujeran jornadas o aumentaran salarios igual era aceptable.
Aunque lo de las jornadas con las prácticas de alargarlas en España igual no era gran idea.
En fin, que si palmamos repartimos el marrón entre todos. Yo es que soy más de rebajas fiscales...
#102#100 entonces el tema es que otro asuma el riesgo empresarial. Ahí está el problema, ¿aceptaríamos condicionar el 90% de nuestro salario a los resultados de la empresa? ah, no que entonces el empresaio intentaría que la empresa tuviese pérdidas para pagar menos.
#89 El tema de las rebajas fiscales es fundamental, pero en este país el sr Rodríguez ve más viable pagar un subsidio extra a los desempleados que dar ese dinero a los empresarios para que contraten más gente. O dárselo a los ayuntamientos para que pongan y quiten farolas y aceras. De todas formas los "lumbreras" aprobaron unas ayudas de forma que el empresario que hacía un contrato fijo a determinados tipos de parados podía deducirse de la cuota de la ss hasta el importe máximo que le faltase al desempleado de la prestación de desempleo. Lo más inteligente de la medida es que te era más rentable contratar a gente que acaban de despedir (que normalmente no querían currar) que a gente que se le acababa la prestación.
Yo personalmente ni estoy a favor de abaratar ni de encarecer. Todo depende de lo que se plantee. Si se flexibiliza el reconocimiento de la objetividad a cambio de endurecer la improcedencia ganarían todos. Incluso si se abarata el despido injustificado pero en contraprestación se redujeran jornadas o aumentaran salarios igual era aceptable.
Aunque lo de las jornadas con las prácticas de alargarlas en España igual no era gran idea.
En fin, que si palmamos repartimos el marrón entre todos. Yo es que soy más de rebajas fiscales...