Con perlas así: "Por supuesto esto no lo digo yo. Es lo que me ha soltado un alto responsable del Gobierno Vasco en una reunión que hemos mantenido hoy. (...) La conclusión a la que llego es que el problema reside en que Lokarri denuncia otras violaciones de derechos humanos como la dispersión de presos, la prohibición de manifestaciones o la ilegalización de partidos políticos. Este posicionamiento es fruto de una perspectiva de los derechos humanos como un cuerpo que debe respetarse en su integridad. (...) El Gobierno de Aznar hizo algo parecido durante su mandato. Se transmitió la idea de que todos aquellos que criticaban la ley de partidos, por poner un ejemplo, eran conniventes con la violencia. Se trata de imponer un discurso monolítico y único que no acepta una visión crítica de lo que está ocurriendo ni una alternativa distinta para lograr la paz. Según esta línea de pensamiento, quién mantiene otros planteamientos es un equidistante, está más cerca de los verdugos que de las víctimas y contribuye a que la violencia se perpetúe. (...) Habría que puntualizar que los derechos humanos no se venden al peso y que la violación de unos no justifica el recorte de otros. Lo preocupante es que si digo eso, para algunos ya no soy lo suficientemente contundente frente a ETA, ¿o no?"
Y las presiones que están sufriendo, son tela:
paulrios.net/noticias-lokarri/aviso-a-navegantes/
Lokarri recibe este año un 80% menos de subvenciones del Gobierno Vasco
paulrios.net/proceso-paz/lokarri-recibe-un-80-menos-de-subvenciones/
y sobre todo Lokarri no es lo suficientemente contundente frente a ETA
paulrios.net/proceso-paz/lokarri-no-es-lo-suficientemente-contundente-
Con perlas así: "Por supuesto esto no lo digo yo. Es lo que me ha soltado un alto responsable del Gobierno Vasco en una reunión que hemos mantenido hoy. (...) La conclusión a la que llego es que el problema reside en que Lokarri denuncia otras violaciones de derechos humanos como la dispersión de presos, la prohibición de manifestaciones o la ilegalización de partidos políticos. Este posicionamiento es fruto de una perspectiva de los derechos humanos como un cuerpo que debe respetarse en su integridad. (...) El Gobierno de Aznar hizo algo parecido durante su mandato. Se transmitió la idea de que todos aquellos que criticaban la ley de partidos, por poner un ejemplo, eran conniventes con la violencia. Se trata de imponer un discurso monolítico y único que no acepta una visión crítica de lo que está ocurriendo ni una alternativa distinta para lograr la paz. Según esta línea de pensamiento, quién mantiene otros planteamientos es un equidistante, está más cerca de los verdugos que de las víctimas y contribuye a que la violencia se perpetúe. (...) Habría que puntualizar que los derechos humanos no se venden al peso y que la violación de unos no justifica el recorte de otros. Lo preocupante es que si digo eso, para algunos ya no soy lo suficientemente contundente frente a ETA, ¿o no?"