#76#74 Eso es que ni siquiera está pillado por los pelos.
Un ejemplo más ajustado sería... ya que desde que existe el divorcio en España se suele conceder la custodia a la madre casi por defecto... ¿deberíamos discriminar positivamente a los padres divorciados a partir de ahora para que se les conceda la custodia? Han sido muchos años de injusticias en este tema.
El machismo es absurdo y aberrante, pero no es lo que se discute aquí, sino el hecho de que una ley que atendiendo a la redacción de la Constitución la contradice abiertamente se haga pasar como perfectamente válida (o lo que es lo mismo, que nos dicen que lo blanco es negro).
¿Que la ley está siendo útil? Posiblemente... pero creo que sería igualmente efectiva si las penas fuesen iguales sin tener que depender de si el agresor y agredido son hombres o mujeres. Lo efectivo es el endurecimiento de las penas, no la discriminación en su aplicación.
Volviendo al tema del divorcio, debería mirarse el interés del menor independientemente de si quien lo cuidará mejor sea hombre o mujer, y no conceder la custodia a la mujer por el mero hecho de serlo.
Un ejemplo más ajustado sería... ya que desde que existe el divorcio en España se suele conceder la custodia a la madre casi por defecto... ¿deberíamos discriminar positivamente a los padres divorciados a partir de ahora para que se les conceda la custodia? Han sido muchos años de injusticias en este tema.
El machismo es absurdo y aberrante, pero no es lo que se discute aquí, sino el hecho de que una ley que atendiendo a la redacción de la Constitución la contradice abiertamente se haga pasar como perfectamente válida (o lo que es lo mismo, que nos dicen que lo blanco es negro).
¿Que la ley está siendo útil? Posiblemente... pero creo que sería igualmente efectiva si las penas fuesen iguales sin tener que depender de si el agresor y agredido son hombres o mujeres. Lo efectivo es el endurecimiento de las penas, no la discriminación en su aplicación.
Volviendo al tema del divorcio, debería mirarse el interés del menor independientemente de si quien lo cuidará mejor sea hombre o mujer, y no conceder la custodia a la mujer por el mero hecho de serlo.