#18 ¿Donde queda la presunción de inocencia en este caso?
No soy abogado, pero este particular no debería basar su defensa en demostrar su inocencia, sino que debería probar que la ley que concede a la SGAE los derechos de cobrar el canon va en contra de la presunción de inocencia.
Hace 2.400 años, Sócrate fué denunciado por uno de sus discípulos falsamente y cometió el mismo error de querer demostrar su inocencia, cuando en realidad en un tribunal justo, sería el acusador (en este caso la SGAE) quien tendría que demostrar que tú has cometido el delito de copiar ilegalmente.
Aún antes de que Sócrates inspirase a Platón y a Aristóteles, Parménides ya hizo pensar en la necesidad del ser, y en la imposibilidad del no ser. El poema de Parménides tiene elementos y perspectivas que permiten distinguir planteamientos de prueba positivos, sobre lo que es, o lo que fue, de los negativos, sobre lo que no es, o lo que no fue, porque es lícito proponer probar lo que es, o lo que fue, pero es diabólico forzar la prueba de lo que no se es, como pretendía la Inquisición con las brujas, que tenían que probar que no lo eran, de la misma manera que Sócrates tuvo que intentar probar, entre otras cosas, que no era impío y que no corrompía a los jóvenes.
El mismo perro con el mismo collar una y otra vez en la historia. ¿Justicia? ¿donde la justicia?
El cuento terminó en que Sócrates se suicidó bebiendo cicuta.
Veamos como termina el cuento de la SGAE y no menos importante ¿Donde quedan los jueces?....
No soy abogado, pero este particular no debería basar su defensa en demostrar su inocencia, sino que debería probar que la ley que concede a la SGAE los derechos de cobrar el canon va en contra de la presunción de inocencia.
Hace 2.400 años, Sócrate fué denunciado por uno de sus discípulos falsamente y cometió el mismo error de querer demostrar su inocencia, cuando en realidad en un tribunal justo, sería el acusador (en este caso la SGAE) quien tendría que demostrar que tú has cometido el delito de copiar ilegalmente.
Aún antes de que Sócrates inspirase a Platón y a Aristóteles, Parménides ya hizo pensar en la necesidad del ser, y en la imposibilidad del no ser. El poema de Parménides tiene elementos y perspectivas que permiten distinguir planteamientos de prueba positivos, sobre lo que es, o lo que fue, de los negativos, sobre lo que no es, o lo que no fue, porque es lícito proponer probar lo que es, o lo que fue, pero es diabólico forzar la prueba de lo que no se es, como pretendía la Inquisición con las brujas, que tenían que probar que no lo eran, de la misma manera que Sócrates tuvo que intentar probar, entre otras cosas, que no era impío y que no corrompía a los jóvenes.
El mismo perro con el mismo collar una y otra vez en la historia. ¿Justicia? ¿donde la justicia?
El cuento terminó en que Sócrates se suicidó bebiendo cicuta.
Veamos como termina el cuento de la SGAE y no menos importante ¿Donde quedan los jueces?....