#4#3 El caso es que si la enseñanza pública es gratuita, no se entiende el desproporcionado coste de los libros de texto. Tienes razón en que las editoriales se forran con los convenios con el Ministerio de Educación e imponen unos precios abusivos en un mercado de monopolio, pero el tema es que si la enseñanza pública es gratuita, los libros de texto también deben serlo.