Saramago: "el Dios de la Biblia no es de fiar, es mala persona y vengativo"

  1. #40   y por último, terminamos con la aclaración del siguiente pasaje:

    (LUCAS 22:35-38) “. . .También les dijo: “Cuando los envié sin bolsa y sin alforja y sin sandalias, no les faltó nada, ¿verdad?”. Ellos dijeron: “¡No!”. 36 Entonces les dijo: “Mas ahora, el que tiene bolsa, tómela, así mismo también la alforja; y el que no tiene espada venda su prenda de vestir exterior y compre una. 37 Porque les digo que esto que está escrito tiene que realizarse en mí, a saber: ‘Y fue contado con los desaforados’. Porque lo que tiene que ver conmigo está realizándose”. 38 Entonces ellos dijeron: “Señor, ¡mira!, aquí hay dos espadas”. Él les dijo: “Basta”.”

    Este pasaje tiene una explicación fácil:

    En el Nuevo Testamento, suele usarse la palabra griega má·kjai·ra para espada, aunque también se emplea rhom·fái·a, que significa “espada larga”. El hecho de que los discípulos tuvieran dos espadas la noche en que Jesús fue traicionado no era nada extraño en aquellos tiempos , y menos entre los galileos. (La Guerra de los Judíos, libro III, cap. III, sec. 2.)
    Las palabras de Jesús registradas en Lucas 22:36: “El que no tiene espada venda su prenda de vestir exterior y compre una”, no indicaban que sus discípulos fueran a tener una vida llena de peligros. Más bien, es probable que Jesucristo quisiera que sus seguidores tuviesen alguna espada aquella noche para demostrar con claridad que, a pesar de que las circunstancias podían con facilidad conducir a una resistencia armada, no se proponía recurrir a la espada, sino que iba a entregarse sin resistencia para cumplir de este modo la voluntad de Dios. Cuando Pedro reaccionó y recurrió a la violencia, cercenando la oreja de Malco, Jesús le ordenó: “Vuelve tu espada a su lugar, porque todos los que toman la espada perecerán por la espada”. Claro está que de poco hubieran servido la espada de Pedro y la otra que tenían contra un grupo tan grande de hombres armados, y de haberlas utilizado, seguramente habrían ‘perecido por la espada’. Lo que es más importante aún, tal intento de liberar a Jesús hubiera fracasado, pues chocaba por completo con el propósito de Jehová Dios. Por eso, más tarde en ese mismo día, Jesús pudo declarar con toda franqueza a Pilato: “Si mi reino fuera parte de este mundo, mis servidores habrían peleado para que yo no fuera entregado a los judíos. Pero, como es el caso, mi reino no es de esta fuente”.
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    el 21-10-2009 20:42 UTC por epa2 epa2
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