La familia mas odiada de América

  1. #25   #24 El garante del funcionamiento de la sociedad debe ser el pueblo, por supuesto. Pero no de cualquier manera, sino siempre cumpliendo unos mínimos, bajo una norma común y racional. La carta de derechos humanos fundamentales, por ejemplo, podría ser esa norma común. En la mayoría de países también hay una constitución, que es la "ley de leyes" que nadie puede romper, y que garantiza unos principios básicos en los que basar dicha sociedad. Hay otros países, en cambio, donde esta ley común es un libraco religioso escrito hace siglos, y así les va.

    Y antes de que nadie salte diciendo que el poder emana del pueblo, y que no debe haber límites sobre lo que decida el pueblo, y bla bla bla, diré que todo eso está muy bien en teoría, pero en la práctica la gente se deja guiar demasiadas veces por sus instintos más básicos (yo el primero). Por ello es fundamental que exista esa norma básica, escrita de forma racional, consensuada, y con la cabeza fría, que todos debemos acatar. Porque hoy en día es demasiado fácil que afloren los instintos atávicos de la gente. Basta con que un político agite temas clave como "la unidad de la patria", "los inmigrantes que vienen aquí a robar y a imponernos su religión", o similares, para que a la gente se le olviden de golpe los derechos humanos y empiecen a pedir que se recorten derechos a quien haga falta.

    El día en que el ser humano sea capaz de comportarse siempre racionalmente, independientemente de la situación, entonces puede que no sea necesaria esa ley básica de mínimos. Pero entonces ya no seríamos humanos...
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    el 04-04-2007 19:09 UTC por Penetrator Penetrator
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