#17#14 Ese es el problema, que consideramos (me incluyo) que ese dilema no existe y que sólo está sobre el papel, pero no es así. Las personas deberían de tener unos principios mínimos entre los que figurase no joder al vecino sin razón... pero eso por aquí se le llama "dilema ficticio".
Al vecino se le deja en paz siempre y cuando no te puedas aprovechar de él y se considera de tontos no aprovecharte de él en si ves una oportunidad, pero como alguien se aproveche de tí, el aprovechado será un hijo de puta.
En este país sólo vemos la paja en el ojo ajeno y así nos va.
#18#17, lo que planteo es que si tenemos una sociedad cuyos individuos padezcan un miedo patológico a que los pillen si hacen algo malo, y otra en la que tenga convicciones que los empujen a hacer lo correcto en todo momento, las cifras de delitos entre ambas serán indistinguibles, porque no existe ningún "crimen" perfecto.
En Valencia, por poner un ejemplo de actualidad, se creían completamente inmunes a los efectos de la justicia, y ya ves cómo van cayendo; y así con todo.
Al vecino se le deja en paz siempre y cuando no te puedas aprovechar de él y se considera de tontos no aprovecharte de él en si ves una oportunidad, pero como alguien se aproveche de tí, el aprovechado será un hijo de puta.
En este país sólo vemos la paja en el ojo ajeno y así nos va.