#10 La cuestión no es el de la publicidad institucional a lo largo de la legislatura que, en muchos casos, como la prevención de incencios, de accidentes de tráfico o de una conducta lesiva para la salud de los ciudadanos, puede estar justificada y tener aceptación general. Lo realmente indignante es la publicidad institucional de autobombo o de proyectos de futuro a unos meses de las elecciones. El caso de Santa Cruz de Tenerife, en particular, es de escandalo público, y lo hacen con el dinero de todos¡¡.