Si los trabajadores pudieran moverse como lo hace el capital no habría visados, ni pasaportes, ni permisos de trabajo, ni de residencia. Simplemente como ejemplo: el marroquí viene, pilla un curro, paga su casa y santas pascuas.
A la inversa: si el capital tuviera que moverse como lo hacen ahora los trabajadores, viajaría en pateras, entraría ilegalmente, sería perseguido por la policía y deportado en el primer vuelo al país de origen.
Si los trabajadores pudieran moverse como lo hace el capital no habría visados, ni pasaportes, ni permisos de trabajo, ni de residencia. Simplemente como ejemplo: el marroquí viene, pilla un curro, paga su casa y santas pascuas.
A la inversa: si el capital tuviera que moverse como lo hacen ahora los trabajadores, viajaría en pateras, entraría ilegalmente, sería perseguido por la policía y deportado en el primer vuelo al país de origen.