#13 La garantía obligatoria de dos años que fija la ley dice que, durante esos dos años, el responsable de cambios, devoluciones y demás es el vendedor último. Es decir, el que sale en el ticket de compra. Y punto. Aunque la garantía del fabricante se haya acabado o en la tienda no tengan un puesto especifico para devoluciones.
Tengo amigos que trabajan en una gran cadena informática y tienen orden especificas de los jefes de desviar a todo el mundo al fabricante o marear la perdiz, aunque la ley especifica claramente lo contrario.
#68#13 Error. La garantía se aplica según mande el fabricante. La ley dice el periodo de vigencia de la garantía, pero no dice quien se encarga de ella. Te pongo un ejemplo:
- Compras algo en la tienda "A", tu producto tiene 2 años de garantía o a veces algún año más, por lo que sea, la tienda "A" cierra, y tu cacharro al cabo de, uh, un año y 2 meses, zas!, se estropea, te acercas a la tienda y Oh!!!, cacharro de x euros a la basura. Esta es tu versión. Aunque he de decirte que en estos casos, presentas el producto al fabricante con tu ticket de compra / factura y ten encuenta que te atenderán.
Otro ejemplo, sin que ninguna tienda cierre:
- Te compras una PS3, por ejemplo, y zas se rompe, ¿vas a la tienda de debajo de casa? ¿o te la llevas a Sony para que te la arreglen?
Yo compré en mediamark(ya se, soy tonto) un tdt y el cacharro está más loco que una cabra; le dabas a subir volumen y se apagaba, le dabas a canal arriba e iba para abajo, en fin, un desastre, me acerqué al mediamarkt, 2 meses de plazo, me fui, visité la web del fabricante y se lo mandé, al cabo de 1 semana tenía el tdt de vuelta, igual o peor, pero ese es otro caso.
Mi trabajo, vendo informática, y uno de los fabricantes, voy a omitir cual, te da 3 años de garantía gestionada directamente por él. Si al cacharro le pasa algo, un transporte pasa por tu casa/negocio y te retira el cacharro, te lo repara y te lo devuelve sin ningún tipo de coste por tu parte.
Tengo amigos que trabajan en una gran cadena informática y tienen orden especificas de los jefes de desviar a todo el mundo al fabricante o marear la perdiz, aunque la ley especifica claramente lo contrario.