#5 Para mi dejar de creer fue fácil, creo que es bastante más fácil que creer. Al menos para mi lo fue. Nunca fui muy católica(más que nada por tradición familiar, como la mayoría) pero ver como se comportan los que sí son católicos de ir a misa todos los domingos... me da repelus, sobre todo la doble vara de medir que tienen, tan transigentes con los suyos y enviando al infierno(o al menos amenazando con él) a quien es o piensa diferente.
De existir sería para todos igual. Si es un tema de opiniones, es simplemente porque no existe y cada uno se lo imagina como le da la gana, de la misma manera que cada uno se imagina las hadas a su manera, o la 'nada' de la Historia Interminable a su manera.