#14 Evidentemente tiene que haber de todo. Y estoy seguro que sobre todo para gente por encima de los 50 años encontrar un trabajo es algo complicadísimo. Pero es muy cierto que en España hay mucha gente que vel el subsidio del paro como un derecho que tiene al que puede acudir cuando le plazca. Yo he conocido bastante gente que aprovecha esos meses de paro para:
- Irse a dar una vuelta al mundo (u otros viajes largos)
- Hacer un master (lo cual está muy bien, pero los demás nos lo hemos hecho mientras currábamos dandonos la paliza.
- Tomarse un año sabático tocandose las narices porque se sentía cansado (esto escuchado de un tio de 25 años que lleva tres años currando es impactante).
- HAcer chapuzas, sacarse un sueldo en negro que sumar al paro.
Y luego, los que rechazan trabajos, porque para ganar lo mismo o poco más que ganan con el paro (tengo un buen amigo intentando contratar gente ahora y solo le va gente a que les firme el paro).
Estoy de acuerdo con que se ayude a la gente que lo necesite, incluso en algunas situaciones dos años pueden ser pocos (sobre todo esa gente que comentaba antes, por encima de los 50), pero hay que acabar con ese mal uso de algo que es un garantía para una situación excepcional, no un derecho.
- Irse a dar una vuelta al mundo (u otros viajes largos)
- Hacer un master (lo cual está muy bien, pero los demás nos lo hemos hecho mientras currábamos dandonos la paliza.
- Tomarse un año sabático tocandose las narices porque se sentía cansado (esto escuchado de un tio de 25 años que lleva tres años currando es impactante).
- HAcer chapuzas, sacarse un sueldo en negro que sumar al paro.
Y luego, los que rechazan trabajos, porque para ganar lo mismo o poco más que ganan con el paro (tengo un buen amigo intentando contratar gente ahora y solo le va gente a que les firme el paro).
Estoy de acuerdo con que se ayude a la gente que lo necesite, incluso en algunas situaciones dos años pueden ser pocos (sobre todo esa gente que comentaba antes, por encima de los 50), pero hay que acabar con ese mal uso de algo que es un garantía para una situación excepcional, no un derecho.