Aqui no se premia ni el esfuerzo, ni el riesgo, ni la idea, se premia el inmovilismo, la jeta y el pelotazo.
Ya no solo los funcionarios (que es un problema muy grave) sino que los sindicatos tambien ponen su granito de arena a los problemas a la hora de montar una empresa, y los impuestos desmesurados que se pagan y las poca protección social que tiene el empresario emprendedor. Vamos, que no hay ni una sola ventaja, sino miles de inconvenientes, y aún asi, hay gente que se lanza. Si tuvieran una ayuda, solo un poco de ayuda, creo que este país sería la hostia en este aspecto y nos haría avanzar mucho.
#33#3 Solo hay que ver Menéame el odio sistemático que se tiene a los empresarios. Según algunos habría que fusilarlos a todos, son explotadores que se comen los niños de los obreros. Por supuesto los obreros son todos unos santos.
Y ser funcionario es tan respetable como cualquier otra cosa.