Gente mala hay en todos lados. No te lo discute nadie. No se trata de cargar contra los inmigrantes, porque sería injusto. Pero es igual de injusto, cada vez que sale este debate, hacer todo lo contrario: culpar a todos menos a ese colectivo, y empezar a cargar contra la policía, que es lo que he leído en este hilo ya un par de veces. Es muy cansino escuchar siempre las mismas historias y anécdotas y lo mal que os cae a muchos la labor de las Fuerzas de Seguridad. Eso sí, luego cuando os hace falta váis corriendo a las comisarías con el rabo entre las piernas cual niño que busca falda de madre.
Os guste o no, en los sitios costeros y turísticos hay abundancia de criminales y en esa abundancia están presentes los inmigrantes. Es más, en cierto segmento de crímenes son casi los protagonistas absolutos, como por ejemplo, los robos con fuerza mayores, donde en una amplia mayoría de los casos son extranjeros los protagonistas.
Esa abundancia la causa el que en este jodido país, por sus estúpidas leyes, pegar un tirón o robar una cartera se salde en la mayoría de los casos con 45 minutos en una comisaría, y eso supone una invitación a delinquir, ya sea para españoles o extranjeros. Y si el rol que cobran los nacionales en los crímenes es notorio, los es igualmente el de los inmigrantes.
Gente mala hay en todos lados. No te lo discute nadie. No se trata de cargar contra los inmigrantes, porque sería injusto. Pero es igual de injusto, cada vez que sale este debate, hacer todo lo contrario: culpar a todos menos a ese colectivo, y empezar a cargar contra la policía, que es lo que he leído en este hilo ya un par de veces. Es muy cansino escuchar siempre las mismas historias y anécdotas y lo mal que os cae a muchos la labor de las Fuerzas de Seguridad. Eso sí, luego cuando os hace falta váis corriendo a las comisarías con el rabo entre las piernas cual niño que busca falda de madre.
Os guste o no, en los sitios costeros y turísticos hay abundancia de criminales y en esa abundancia están presentes los inmigrantes. Es más, en cierto segmento de crímenes son casi los protagonistas absolutos, como por ejemplo, los robos con fuerza mayores, donde en una amplia mayoría de los casos son extranjeros los protagonistas.
Esa abundancia la causa el que en este jodido país, por sus estúpidas leyes, pegar un tirón o robar una cartera se salde en la mayoría de los casos con 45 minutos en una comisaría, y eso supone una invitación a delinquir, ya sea para españoles o extranjeros. Y si el rol que cobran los nacionales en los crímenes es notorio, los es igualmente el de los inmigrantes.