#61 Una traducción bíblica de J. B. Rotherham, The Emphasized Bible, dice lo siguiente en su página 259: “¿Quién podría decir que el Altísimo no tiene el derecho de aniquilar a unos contaminadores de la Tierra y la humanidad como estos?”.
Dios explicó a los israelitas la razón por la que iba a echar a los cananeos: “No se hagan inmundos por medio de ninguna de estas cosas, porque por medio de todas estas cosas se han hecho inmundas las naciones que voy a enviar de delante de ustedes. En consecuencia la tierra está inmunda, y traeré sobre ella castigo por su error, y la tierra vomitará a sus habitantes”.
Luego dio a Israel una advertencia contundente: “Y ustedes tienen que guardar todos mis estatutos y todas mis decisiones judiciales y ponerlos por obra, para que no los vomite la tierra a la cual los llevo para que moren en ella”. (Levítico 18:24-26; 20:22.)
El mensaje era claro: los cananeos habían sido expulsados de su tierra porque la contaminaban con su escandalosa inmoralidad: su adulterio, su homosexualidad y su derramamiento de sangre inocente, la sangre de criaturas recién nacidas. Si la nación de Israel imitaba el baalismo de esta religión cananea, también sería desposeída de su tierra. Y eso es precisamente lo que hizo Israel. En los estratos que corresponden al tiempo en que Israel ocupó aquella tierra, los arqueólogos excavaron en las ruinas de un templo de Astoret, y “a pocos pasos de este templo de Astoret había un CEMENTERIO, en el cual había muchas urnas con restos de niños sacrificados en el templo. [...] LOS SACERDOTES DE BAAL LY DE ASTORET ERAN ASESIONES OFICIALES DE NIÑOS”. (Compendio Manual de la Biblia, página 185.)
Dios explicó a los israelitas la razón por la que iba a echar a los cananeos: “No se hagan inmundos por medio de ninguna de estas cosas, porque por medio de todas estas cosas se han hecho inmundas las naciones que voy a enviar de delante de ustedes. En consecuencia la tierra está inmunda, y traeré sobre ella castigo por su error, y la tierra vomitará a sus habitantes”.
Luego dio a Israel una advertencia contundente: “Y ustedes tienen que guardar todos mis estatutos y todas mis decisiones judiciales y ponerlos por obra, para que no los vomite la tierra a la cual los llevo para que moren en ella”. (Levítico 18:24-26; 20:22.)
El mensaje era claro: los cananeos habían sido expulsados de su tierra porque la contaminaban con su escandalosa inmoralidad: su adulterio, su homosexualidad y su derramamiento de sangre inocente, la sangre de criaturas recién nacidas. Si la nación de Israel imitaba el baalismo de esta religión cananea, también sería desposeída de su tierra. Y eso es precisamente lo que hizo Israel. En los estratos que corresponden al tiempo en que Israel ocupó aquella tierra, los arqueólogos excavaron en las ruinas de un templo de Astoret, y “a pocos pasos de este templo de Astoret había un CEMENTERIO, en el cual había muchas urnas con restos de niños sacrificados en el templo. [...] LOS SACERDOTES DE BAAL LY DE ASTORET ERAN ASESIONES OFICIALES DE NIÑOS”. (Compendio Manual de la Biblia, página 185.)