#44 En mi colegio había una niña que era buenísima en natación sincronizada, no tenía vida más allá del colegio, entrenaba, entrenaba, entrenaba y competía, competía y competía, y ganaba, ganaba, ganaba... y los padres venga a presionarla, venga a presionarla. Hasta que se lesionó. Decía que lo que más le dolía no era la lesión en sí y no poder volver a competir, sino la mirada de decepción de sus padres, que yo que sé qué deberían ver en ella.
Meter a una cría a un deporte de competición con tantísimas exigencias es una responsabilidad enorme de los padres. En mi opinión, son ellos los responsables. Si me viene un entrenador y me dice que mi hija, midiendo 1,58 y pesando 46 Kg, tiene sobrepeso... no estoy haciendo algo bueno por ella.
Meter a una cría a un deporte de competición con tantísimas exigencias es una responsabilidad enorme de los padres. En mi opinión, son ellos los responsables. Si me viene un entrenador y me dice que mi hija, midiendo 1,58 y pesando 46 Kg, tiene sobrepeso... no estoy haciendo algo bueno por ella.