#1 Un servidor, como Roger Senserich, estaba originalmente a favor de los trasngénicos (al fin y al cabo el trigo actual es un verdadero monstruo genético) y se reía de los prejuicios anticientíficos... y tenía mi parte de razón, porque los trasngénicos no te van a envenenar ni te vas a convertir en la Masa, pero el tema en realidad es el que señala Roger en su blog: que son una poderosísima herramienta de control monopolístico del mercado alimentario, en manos de un puñado de enormes empresas con ejércitos de abogados sin escrúpulos a su servicio.