#47 Yo voy a dar mi punto de vista, y espero que antes de votarme leáis entero mi comentario (es un ladrillo, lo siento):
Yo soy linuxero de corazón, pero windowsero en la práctica. Quiero decir con ello que apoyo totalmente la filosofía del software libre, que me parece fantástica y creo y espero que sea el futuro del software. Pero por desgracia he de reconocer que uso Windows, porque en mi caso es el único que me funciona al 100% para el uso que hago de mis 3 ordenadores. Eso sí, siempre que puedo, uso software libre dentro de Windows: el mío lo uso para jugar, diseñar y navegar por Internet principalmente. El de mi novia se usa principalmente para navegar y jugar, y hacer algo en Office de vez en cuando. El portátil, que principalmente está para descargar con el Emule.
Bien, como digo, intento usar software libre para todo lo que puedo: Firefox como navegador obligatorio en todos los ordenadores, Thunderbird como gestor de correo en dos de ellos (en el portátil no lo miro) y Openoffice e Inkscape en mi ordenador. A mi novia fue muy fácil convencerla para usar Firefox y Thunderbird, porque ha visto como superan notablemente a sus predecesores, pero con Openoffice no lo he conseguido. Lo tuvo instalado un tiempo, incluso renombré los accesos directos para hacerlos coincidir con los de MS Office, pero le daba numerosos problemas con archivos de Word y de Excel (nos guste o no, son el estandar. No me gusta, pero es así).
Bueno, y ahora explico porqué tengo Windows en los 3 ordenadores:
-En el mío, porque lo uso a menudo para jugar. Conste que tengo una Mandriva instalada, que es la que mejor me ha funcionado con el hardware que tengo instalado. Lo he usado durante un tiempo, investigando aquí y allá para ponerlo bonito, pero una vez hecho, no puedo hacer casi nada con él: AutoCAD no me funciona, The Gimp está bien, pero no es tan potente como Photoshop, por mucho que algunos aficionados (que no saben usarlo en profundidad) digan. El programa que más me gusta de Linux y que realmente echo de menos es Amarok. Me parece un reproductor de música excelente.
-En el de mi novia, porque también lo usa para jugar y porque Openoffice no le funciona bien para el uso que hace del ordenador.
-En el portátil, porque ninguna distribución me acaba de funcionar bien con él: ninguna hace funcionar a la wifi correctamente, ninguna reconoce el lector de tarjetas integrado, y necesito ActiveSync para instalar ciertos programas en el PDA.
Desde mi punto de vista, Linux está cerca, muy cerca de dar el golpe. Canonical ha dado un gran impulso para que este momento se acerque, pero en mi caso sigo encontrándome claros impedimentos. En mi opinión personal, que espero sea respetada y debatida de forma adulta y racional, falta por dar un paso: dejar de discriminar entre software libre y privativo de cara al usuario final. Sí, al usuario no informático le importan 3 pepinos el software libre y su filosofía. Quieren que sus ordenador funcione bien y rápido. Y punto. Por ello tampoco creo que haya que discriminar a quien solo quiera software libre. Por ejemplo, en este sentido, opino que quien lleva la delantera es Mandriva: existe la versión solo con software libre, y además tienes la versión Mandriva One, que instala también y de forma automática durante la instalación los drivers de Nvidia, algunos codecs y plugins que no son libres. La primera vez que la probé me quedé maravillado y entusiasmado con esta versión por esto mismo: si Linux ya es sencillo de instalar, con estas ayudas aún lo es más. Acabo de descubrir que también existe la Ubuntu Ultimate, una versión de Ubuntu con software propietario (que no pirata) que pienso probar, aunque el hecho de que no sea oficial me echa un poco para atrás.
Espero que alguien más se de cuenta de este problema y esté de acuerdo conmigo en que es un paso necesario (que no excluyente) para que Linux (sea la distribución que sea) llegue cada vez a más hogares. Según vaya llegando a más hogares, recibirá automáticamente más apoyo de los fabricantes de hardware y con ello ganará en compatibilidad.
Es solo mi opinión.
Yo soy linuxero de corazón, pero windowsero en la práctica. Quiero decir con ello que apoyo totalmente la filosofía del software libre, que me parece fantástica y creo y espero que sea el futuro del software. Pero por desgracia he de reconocer que uso Windows, porque en mi caso es el único que me funciona al 100% para el uso que hago de mis 3 ordenadores. Eso sí, siempre que puedo, uso software libre dentro de Windows: el mío lo uso para jugar, diseñar y navegar por Internet principalmente. El de mi novia se usa principalmente para navegar y jugar, y hacer algo en Office de vez en cuando. El portátil, que principalmente está para descargar con el Emule.
Bien, como digo, intento usar software libre para todo lo que puedo: Firefox como navegador obligatorio en todos los ordenadores, Thunderbird como gestor de correo en dos de ellos (en el portátil no lo miro) y Openoffice e Inkscape en mi ordenador. A mi novia fue muy fácil convencerla para usar Firefox y Thunderbird, porque ha visto como superan notablemente a sus predecesores, pero con Openoffice no lo he conseguido. Lo tuvo instalado un tiempo, incluso renombré los accesos directos para hacerlos coincidir con los de MS Office, pero le daba numerosos problemas con archivos de Word y de Excel (nos guste o no, son el estandar. No me gusta, pero es así).
Bueno, y ahora explico porqué tengo Windows en los 3 ordenadores:
-En el mío, porque lo uso a menudo para jugar. Conste que tengo una Mandriva instalada, que es la que mejor me ha funcionado con el hardware que tengo instalado. Lo he usado durante un tiempo, investigando aquí y allá para ponerlo bonito, pero una vez hecho, no puedo hacer casi nada con él: AutoCAD no me funciona, The Gimp está bien, pero no es tan potente como Photoshop, por mucho que algunos aficionados (que no saben usarlo en profundidad) digan. El programa que más me gusta de Linux y que realmente echo de menos es Amarok. Me parece un reproductor de música excelente.
-En el de mi novia, porque también lo usa para jugar y porque Openoffice no le funciona bien para el uso que hace del ordenador.
-En el portátil, porque ninguna distribución me acaba de funcionar bien con él: ninguna hace funcionar a la wifi correctamente, ninguna reconoce el lector de tarjetas integrado, y necesito ActiveSync para instalar ciertos programas en el PDA.
Desde mi punto de vista, Linux está cerca, muy cerca de dar el golpe. Canonical ha dado un gran impulso para que este momento se acerque, pero en mi caso sigo encontrándome claros impedimentos. En mi opinión personal, que espero sea respetada y debatida de forma adulta y racional, falta por dar un paso: dejar de discriminar entre software libre y privativo de cara al usuario final. Sí, al usuario no informático le importan 3 pepinos el software libre y su filosofía. Quieren que sus ordenador funcione bien y rápido. Y punto. Por ello tampoco creo que haya que discriminar a quien solo quiera software libre. Por ejemplo, en este sentido, opino que quien lleva la delantera es Mandriva: existe la versión solo con software libre, y además tienes la versión Mandriva One, que instala también y de forma automática durante la instalación los drivers de Nvidia, algunos codecs y plugins que no son libres. La primera vez que la probé me quedé maravillado y entusiasmado con esta versión por esto mismo: si Linux ya es sencillo de instalar, con estas ayudas aún lo es más. Acabo de descubrir que también existe la Ubuntu Ultimate, una versión de Ubuntu con software propietario (que no pirata) que pienso probar, aunque el hecho de que no sea oficial me echa un poco para atrás.
Espero que alguien más se de cuenta de este problema y esté de acuerdo conmigo en que es un paso necesario (que no excluyente) para que Linux (sea la distribución que sea) llegue cada vez a más hogares. Según vaya llegando a más hogares, recibirá automáticamente más apoyo de los fabricantes de hardware y con ello ganará en compatibilidad.
Es solo mi opinión.