#41#29, dices: Primero, para que haya aborto debe haber un óvulo fecundado por un esperma. Así que si te gusta ir seguido al baño no te sientas homicida. Segundo, como todo hombre es un ovulo fecundado, entonces los mismos derechos alcanzan al óvulo fecundado dentro de la panza de la madre.
Creo que tienes un problema de conceptos. Si bien es cierto que todo hombre es un óvulo fecundado, no lo es que todo óvulo fecundado sea un hombre. Un óvulo fecundado es tan humano como las células de mis músculos, pero no es en absoluto una entidad independiente. Si lo extrajeran en ese momento del útero, dejaría de existir. Por ello no es más vida que, como comenté, las células madre de mi médula ósea.
Y, como decía, ¿por qué detenernos en el óvulo fecundado? Si estamos hablando del potencial ser humano, mis espermatozoides también son potenciales seres humanos y, como digo, si eliminar un conjunto de células madre es un asesinato, eliminar un conjunto de espermatozoides debería ser un genocidio. Para mantener algo de coherencia en este asunto.
Tercero la libertad existe para la vida, el dolor como la felicidad es parte de ella, por lo que la autanasia es una aberración de la libertad. Somos libres, podemos equivocarnos en nuestras decisiones y podemos corregirnos, pero las decisiones sobre la muerte no tiene vuelta atrás, no hay ninguna libertad en eso, solo miseria.
En ese caso, si el dolor forma parte de la vida, entonces evitarás, por ejemplo, los analgésicos. Cualquier cosa pensada para evitar el dolor debería ser una aberración. Y hay muchísimas decisiones en la vida de uno mismo que no tienen vuelta atrás, como la muerte. Nadie, absolutamente nadie debería ser quién para decidir, según sus parámetros morales (más aberrantes o menos) que es lo que podemos o no hacer con nuestro cuerpo. De todos modos, ese tipo de cosas se ven desde una perspectiva distinta cuando le suceden a uno mismo.
Primero, para que haya aborto debe haber un óvulo fecundado por un esperma. Así que si te gusta ir seguido al baño no te sientas homicida.
Segundo, como todo hombre es un ovulo fecundado, entonces los mismos derechos alcanzan al óvulo fecundado dentro de la panza de la madre.
Creo que tienes un problema de conceptos. Si bien es cierto que todo hombre es un óvulo fecundado, no lo es que todo óvulo fecundado sea un hombre. Un óvulo fecundado es tan humano como las células de mis músculos, pero no es en absoluto una entidad independiente. Si lo extrajeran en ese momento del útero, dejaría de existir. Por ello no es más vida que, como comenté, las células madre de mi médula ósea.
Y, como decía, ¿por qué detenernos en el óvulo fecundado? Si estamos hablando del potencial ser humano, mis espermatozoides también son potenciales seres humanos y, como digo, si eliminar un conjunto de células madre es un asesinato, eliminar un conjunto de espermatozoides debería ser un genocidio. Para mantener algo de coherencia en este asunto.
Tercero la libertad existe para la vida, el dolor como la felicidad es parte de ella, por lo que la autanasia es una aberración de la libertad. Somos libres, podemos equivocarnos en nuestras decisiones y podemos corregirnos, pero las decisiones sobre la muerte no tiene vuelta atrás, no hay ninguna libertad en eso, solo miseria.
En ese caso, si el dolor forma parte de la vida, entonces evitarás, por ejemplo, los analgésicos. Cualquier cosa pensada para evitar el dolor debería ser una aberración. Y hay muchísimas decisiones en la vida de uno mismo que no tienen vuelta atrás, como la muerte. Nadie, absolutamente nadie debería ser quién para decidir, según sus parámetros morales (más aberrantes o menos) que es lo que podemos o no hacer con nuestro cuerpo. De todos modos, ese tipo de cosas se ven desde una perspectiva distinta cuando le suceden a uno mismo.