#5 Menos mal que esas cosas no ocurren aquí porque nuestros jueces jamás aceptan invitaciones ni cobran por conferencias o publicaciones ni las revistas de sus asociaciones aceptan publicidad de partes litigantes como esa en la que todos estamos pensando. ¿Verdad? Pero estad muy atentos porque algunos magistrados son capaces de resistir todo, absolutamente todo, menos la tentación.