#15 Como con muchas cosas.
Lo cierto es que hasta el momento no hoy ley que me impida estirparme el páncreas.
El asunto con el aborto, es que se trata de sexualidad y reproducción, cuestiones durante siglos acaparadas por las religiones y su moral dogmática.
Por suerte, las personas vamos cada vez alcanzando mayores cuotas de autonomía moral; por lo pronto, nos atrevemos a reclamar el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo (en el caso de las mujeres)y la posibidad de la maternidad, una vez los métodos anticonceptivos (ninguno infablible 100%) no han dado resultado.
No obligamos a nadie a interrumpir su embarazo; merecemos libertad para interrumpirlo si así lo decimos de forma responsable.
Lo cierto es que hasta el momento no hoy ley que me impida estirparme el páncreas.
El asunto con el aborto, es que se trata de sexualidad y reproducción, cuestiones durante siglos acaparadas por las religiones y su moral dogmática.
Por suerte, las personas vamos cada vez alcanzando mayores cuotas de autonomía moral; por lo pronto, nos atrevemos a reclamar el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo (en el caso de las mujeres)y la posibidad de la maternidad, una vez los métodos anticonceptivos (ninguno infablible 100%) no han dado resultado.
No obligamos a nadie a interrumpir su embarazo; merecemos libertad para interrumpirlo si así lo decimos de forma responsable.