#12#10: Que yo sepa, salvo algunos ciegos a la evidencia, nadie culpa a la construcción de la crisis. De lo que se le culpa, y al no sólo beneplácito, sino aliento, de los políticos, es de que este país tardará mucho más (y no lo digo sólo yo, también economistas importantes*) en recuperarse por su enorme dependencia del barro cocido.
(*) Aunque como para fiarse de los "renombrados" economistas.
(*) Aunque como para fiarse de los "renombrados" economistas.