#18#17 Yo coincido con tu punto de vista pero incluso me atrevo a decir que la verdadera clase oprimida es la clase media, trabajadora, con nómina y que cotiza en la seguridad social. El que mas y el que menos aspira como mínimo a eso, así que somos un montón. Los suficientes como para tirar del carro de la economía.
No tienen bastante con exprimir a base de bien a impuestos directos e indirectos a la clase media. Hacen leyes específicas para sector a sector exprimir al límite.
Los poderosos como muy bien dices tu, tienen la fea costumbre de defenderse, y apenas los tocan no valla ser que la economía se resienta.
En el sector inmobiliario hay una gran diversidad de negocios, unos mas especulativos que otros, pero han ido a fijarse en los que tienen parado el pequeño negocio de alquiler que en su gran mayoría no tienen la categoría de empresa ni siquiera la categoría de negocio autónomo y mientras tanto España se desangra en opacos negocios inmobiliarios multimillonarios, donde el dinero negro escapa a toda clase de impuestos. Marebella es solo la punta de un colosal Iceberb de chanchullos y corruptelas y cuando esto no sale a flote mucho antes, es porque nuestra clase política no juega limpio.
No tienen bastante con exprimir a base de bien a impuestos directos e indirectos a la clase media. Hacen leyes específicas para sector a sector exprimir al límite.
Los poderosos como muy bien dices tu, tienen la fea costumbre de defenderse, y apenas los tocan no valla ser que la economía se resienta.
En el sector inmobiliario hay una gran diversidad de negocios, unos mas especulativos que otros, pero han ido a fijarse en los que tienen parado el pequeño negocio de alquiler que en su gran mayoría no tienen la categoría de empresa ni siquiera la categoría de negocio autónomo y mientras tanto España se desangra en opacos negocios inmobiliarios multimillonarios, donde el dinero negro escapa a toda clase de impuestos. Marebella es solo la punta de un colosal Iceberb de chanchullos y corruptelas y cuando esto no sale a flote mucho antes, es porque nuestra clase política no juega limpio.