#11 El mercado marca los precios. Unas veces altos, otras bajos. Se puede invertir en casas, con dinero propio o prestado por los bancos. Y hacer buenos o malos negocios. Una veces ganas y otras pierdes, incluso la casa en la que vives. Hay que leer y asimilar la letra pequeña, especialmente la de las hipotecas y préstamos bancarios.