#26#4 Yo soy mallorquín y lo odio. Odio como suena en la tele, és més pagès no poder i basto.
El mallorquín no es bonito es uno de los dialectos más feos y bastos que pueda haber(aunque estoy orgulloso del dialecto que hablo), pero la verdad es la verdad.
El mallorquín no es bonito es uno de los dialectos más feos y bastos que pueda haber(aunque estoy orgulloso del dialecto que hablo), pero la verdad es la verdad.