#117#111 Olvidas un pequeño detalle: el cine no es un servicio público, sino un negocio privado.
Por tanto, puedes elegir entre las opciones que te da el 'fabricante' del producto. Pero no puedes elegir ni el idioma ni los protagonistas ni el argumento de la película, solamente si vas o no a ver una determinada película.
Lo mismo que si vas a una pastelería: puedes elegir entre los pasteles que te ofrece el pastelero, pero no puedes exigirle que te haga uno a tu gusto. O en una tienda: puedes elegir entre las marcas de ropa que te ofrecen, pero no exigir que ofrezcan la marca que a ti te gusta. Lo que si puedes elegir es a qué pastelería o a que tienda de ropa vas a comprar.
En cuanto a amenazas, creo que ha sido el gobierno el que ha 'amenazado' primero a las productoras. Estas se han limitado a plantear su postura y sus opciones: prefieren perder algo de dinero no proyectando, a perder mucho dinero proyectando en las condiciones que les quiere imponer el gobierno. Tan sencillo como eso.
Por tanto, puedes elegir entre las opciones que te da el 'fabricante' del producto. Pero no puedes elegir ni el idioma ni los protagonistas ni el argumento de la película, solamente si vas o no a ver una determinada película.
Lo mismo que si vas a una pastelería: puedes elegir entre los pasteles que te ofrece el pastelero, pero no puedes exigirle que te haga uno a tu gusto. O en una tienda: puedes elegir entre las marcas de ropa que te ofrecen, pero no exigir que ofrezcan la marca que a ti te gusta. Lo que si puedes elegir es a qué pastelería o a que tienda de ropa vas a comprar.
En cuanto a amenazas, creo que ha sido el gobierno el que ha 'amenazado' primero a las productoras. Estas se han limitado a plantear su postura y sus opciones: prefieren perder algo de dinero no proyectando, a perder mucho dinero proyectando en las condiciones que les quiere imponer el gobierno. Tan sencillo como eso.