En fin, a mí personalmente me parece un cantamañanas sin relevancia, criterio ni importancia, que se da autobombo para que su opinión sea tenida en cuenta. Lo malo es como ya no tiene nada de que hablar, habla de las cosas mundanas, de las cosas que nos han pasado a los demás 500 veces desde hace años. Y queda en evidencia, porque llega con años de retraso sin aportar nada nuevo al tema, pero contándolo como si acabara de descubrirlo. Luego vienen las quejas y los comentarios.
Debería cambiar ya el header de su blog, de apariencia de periodista comprometido con la causa, aunque la causa no exista, ni la labor de periodismo o investigación. No queda muy claro si es una símil con el Pensador Profundo o es que no quería mirar directamente a la cámara.
Lo malo de la presunta era 2.0 es que ahora cualquiera puede tener un blog, y al final sólo queda lo interesante. Los que escribe sobre temas banales quedan en el olvido. A lo mejor tanta cháchara 2.0 le sale por la culata.
En fin, a mí personalmente me parece un cantamañanas sin relevancia, criterio ni importancia, que se da autobombo para que su opinión sea tenida en cuenta. Lo malo es como ya no tiene nada de que hablar, habla de las cosas mundanas, de las cosas que nos han pasado a los demás 500 veces desde hace años. Y queda en evidencia, porque llega con años de retraso sin aportar nada nuevo al tema, pero contándolo como si acabara de descubrirlo. Luego vienen las quejas y los comentarios.
Debería cambiar ya el header de su blog, de apariencia de periodista comprometido con la causa, aunque la causa no exista, ni la labor de periodismo o investigación. No queda muy claro si es una símil con el Pensador Profundo o es que no quería mirar directamente a la cámara.
Lo malo de la presunta era 2.0 es que ahora cualquiera puede tener un blog, y al final sólo queda lo interesante. Los que escribe sobre temas banales quedan en el olvido. A lo mejor tanta cháchara 2.0 le sale por la culata.