#31#25 Según tú, para que haya una democracia más real debemos eliminar la representación de facto de todos los habitantes de las regiones con menos población, y dar el poder de decisión único a quien sea capaz de ganar sólo en Madrid y Barcelona. Cuánta representatividad, cuánta democracia.
Propones tamnbién eliminar cualquier representación de las regiones españolas, tanto a nivel nacional (de nuevo que gobiernen Madrid y Barcelona para toda España), como a nivel regional, donde propones dejar unos parlamentos de adorno en algunos lugares (vas a tener que explicarme qué son las "comunidades lingüísticas"), pero sin poder ejecutivo ni legislativo alguno, (comparas con Gales y Escocia donde cualquier decisión debe ser refrendada por el parlamento nacional...) de modo que básicamente volvemos a gobernar todo desde Madrid y Barcelona. Democracia directa, vamos.
Propones también alejar a los ciudadanos de las decisiones en materias importantes que les afectan y que no se pueden resolver de la misma forma en una esquina o en otra del país... y convertir las autonomías en meras demarcaciones judiciales. Pero luego, como te sobran competencias en el cómputo, propones que el ayuntamiento gestione las competencias, por ejemplo, de Medio Ambiente, Infraestructuras, suelo, transportes, telecomunicaciones, asistencia social, etc. Sería muy divertido ver a cada ayuntamiento haciendo su trozo de autopista de forma independiente, regulando por su cuenta qué es contaminante y qué no, etc.
En resumen. Propones que recuperemos la democracia con una mezcla de centralismo, concentración de población en un par de regiones y abandono del resto del país y... no sé cómo llamar al absurdo de los ayuntamientos, porque es simplemente surrealista.
Propones tamnbién eliminar cualquier representación de las regiones españolas, tanto a nivel nacional (de nuevo que gobiernen Madrid y Barcelona para toda España), como a nivel regional, donde propones dejar unos parlamentos de adorno en algunos lugares (vas a tener que explicarme qué son las "comunidades lingüísticas"), pero sin poder ejecutivo ni legislativo alguno, (comparas con Gales y Escocia donde cualquier decisión debe ser refrendada por el parlamento nacional...) de modo que básicamente volvemos a gobernar todo desde Madrid y Barcelona. Democracia directa, vamos.
Propones también alejar a los ciudadanos de las decisiones en materias importantes que les afectan y que no se pueden resolver de la misma forma en una esquina o en otra del país... y convertir las autonomías en meras demarcaciones judiciales. Pero luego, como te sobran competencias en el cómputo, propones que el ayuntamiento gestione las competencias, por ejemplo, de Medio Ambiente, Infraestructuras, suelo, transportes, telecomunicaciones, asistencia social, etc. Sería muy divertido ver a cada ayuntamiento haciendo su trozo de autopista de forma independiente, regulando por su cuenta qué es contaminante y qué no, etc.
En resumen. Propones que recuperemos la democracia con una mezcla de centralismo, concentración de población en un par de regiones y abandono del resto del país y... no sé cómo llamar al absurdo de los ayuntamientos, porque es simplemente surrealista.