#2 "Vivimos en un mundo radioactivo. Tanto, que parte de la radiación ionizante que recibimos todo el tiempo ¡proviene del interior de nuestro propio cuerpo! En este caso, se trata del isótopo inestable potasio-40. Cada segundo se desintegran dentro de ti más de cuatro mil átomos de potasio inestable, bastantes más que de cualquier otro elemento (el segundo es el carbono-14), y producen argón y calcio. Pero vamos, se trata de dosis pequeñas, que forman parte de lo que suele denominarse “radiación de fondo”, así que tampoco hay que darle más importancia de la que tiene."
Qué cosas.