#21#4 no hace falta irse a Ecuador, una vez estando de botellón, se me acercó un borrachito por detrás, me metió la mano dentro del bolsillo de la parte de detrás del pantalón y me dijo: "Mireia, vamonos a casa". Tendriais que ver la cara que puso, cuando me giré y vió que tenía barba, y la que puse yo, cuando me dijo: "Es que de espalda eres igual que mi novia"