#28 En mi comarca, El Bierzo, siempre se menciona la anécdota de un cura joven y buen mozo (alto, rubio, ojos azules) al que, cada vez que en su parroquia nacía un niño rubio y de ojos azules, le adjudicaban la paternidad del infante. Tanto es así que, durante una misa, llegó a llamarle la atención a los asistentes:
"-He oido que cada vez que nace un niño que se me parece, decís que es mío. No diré que alguno que otro no lo sea, ¡pero todos todos, no!"
Entre esto y que el cura de mi parroquia, cuando se instaló, llegó acompañado de la que él presentó como la viuda de su hermano y sus sobrinos... Y luego resultó que era hijo único
"-He oido que cada vez que nace un niño que se me parece, decís que es mío. No diré que alguno que otro no lo sea, ¡pero todos todos, no!"
Entre esto y que el cura de mi parroquia, cuando se instaló, llegó acompañado de la que él presentó como la viuda de su hermano y sus sobrinos... Y luego resultó que era hijo único