#53#52, Tú eres el que pones en mi boca palabras que no son mías. En los principios del Franquismo estaba prohibido hablar euskera en público, y si lo hacías venía la policía y te multaba o te daba unas hostias. Y no podías apelar al Tribunal Constitucional, ni votar a un partido que permitiera hablar vasco, así que lo que hizo la gente de por allí es defenderse usando la misma medicina. Pero la ofensa no era sólo contra la cultura sino contra la libertad individual.