Lo siento, no sabía que a los presuntos amigos sólo tú puedes dedicarles críticas (como has hecho conmigo o con Menéame en tu blog [1]) pero cuando no estoy de acuerdo con lo que dices y comento un caso similar te lo tomas como afrenta. Tu lógica --que ya sé que nos es del todo coherente-- es bastante más curiosa de lo que imaginaba.
Pero vale, aún así lo tuyo es amarillista y sensacionalista, además de mezclar censura con respetar unos términos de servicio que has aceptado.
Si quieres ayuda te la voy a dar de verdad, en el email que escribas a AdSense pon "a la atención de Isabel". Es una tía muy efectiva y comprensiva. Y si tienes problemas avísame que hablaremos con ella.
Pero acusando de censura porque cometen errores --como es el caso-- al intentar cumplir con sus políticas no sirve de nada, ni para solucionar tu caso ni para denunciar las censuras de verdad.
[1] Que incluyeron palabras como "puñaladas traperas" (más exageración) o acusarme de mentir o meter rollos para confundir al personal cuando intentaba seguir una lógica (mangasverdes.es/2007/12/07/meneame-cara-a-cara/) y luego no dejar de hablar de la "conversación".
Lo siento, no sabía que a los presuntos amigos sólo tú puedes dedicarles críticas (como has hecho conmigo o con Menéame en tu blog [1]) pero cuando no estoy de acuerdo con lo que dices y comento un caso similar te lo tomas como afrenta. Tu lógica --que ya sé que nos es del todo coherente-- es bastante más curiosa de lo que imaginaba.
Pero vale, aún así lo tuyo es amarillista y sensacionalista, además de mezclar censura con respetar unos términos de servicio que has aceptado.
Si quieres ayuda te la voy a dar de verdad, en el email que escribas a AdSense pon "a la atención de Isabel". Es una tía muy efectiva y comprensiva. Y si tienes problemas avísame que hablaremos con ella.
Pero acusando de censura porque cometen errores --como es el caso-- al intentar cumplir con sus políticas no sirve de nada, ni para solucionar tu caso ni para denunciar las censuras de verdad.
[1] Que incluyeron palabras como "puñaladas traperas" (más exageración) o acusarme de mentir o meter rollos para confundir al personal cuando intentaba seguir una lógica (mangasverdes.es/2007/12/07/meneame-cara-a-cara/) y luego no dejar de hablar de la "conversación".