#6 Había un relato de Bukowski que era más o menos así:
Bukowski como sabréis era alcohólico, pendenciero y vividor, y tenía un talento increíble para escribir. Una vez iba camino de las carreras de caballos en un coche que conducía un compañero de trabajo mejicano.
- Y cómo lo llevas con las mujeres- preguntó Bukowski por hablar de algo.
- Psché... vienen muchas, pero a mí lo que más me gusta en la vida es beber y apostar a los caballos. Siempre llega un momento en el que tengo que elegir entre la mujer y beber y apostar a los caballos. Siempre elijo lo mismo. Beber y apostar a los caballos.
- Entonces-dijo Bukowski-, ¿por qué no te buscas a una mujer a la que le guste beber y apostar a los caballos?
El mejicano le miró sorprendido:
- ¿Y quién coño quiere una mujer así?
Bukowski como sabréis era alcohólico, pendenciero y vividor, y tenía un talento increíble para escribir. Una vez iba camino de las carreras de caballos en un coche que conducía un compañero de trabajo mejicano.
- Y cómo lo llevas con las mujeres- preguntó Bukowski por hablar de algo.
- Psché... vienen muchas, pero a mí lo que más me gusta en la vida es beber y apostar a los caballos. Siempre llega un momento en el que tengo que elegir entre la mujer y beber y apostar a los caballos. Siempre elijo lo mismo. Beber y apostar a los caballos.
- Entonces-dijo Bukowski-, ¿por qué no te buscas a una mujer a la que le guste beber y apostar a los caballos?
El mejicano le miró sorprendido:
- ¿Y quién coño quiere una mujer así?
No me atraen las geeks.