#41#23 AitorGasteiz, eso no es un dato anecdótico, sino una confirmación de su cobardía. Mas que el hecho de orinarse, son las circunstancias: un etarra, acostumbrado a asesinar y salir corriendo -como hombre valiente que es- meándose de miedo delante de una pistola de un policía. Tuvo suerte de que el policía no era un asesino como él.