#18 Creo que este artículo es muy desafortunado. Si verdaderamente se quiere comparar un aparato con el otro se debe usar por lo menos datos medidos en las mismas condiciones y que además representen significativamente la eficiencia de ellos. Este señor, en vez de éso, coge pares de parámetros absolutamente ambiguos, algunos de los cuales no significan nada si no se ponen en contexto.
Es verdad que el invento de las dos jarras está muy bien cuando no hay alternativa pero es de una gran inocencia pensar que tiene mas potencia de refrigeración que un frigorífico (incluso uno de ésos portátiles como el que muestra). El invento de las jarras se basa en el equilibrio líquido-gas del agua a temperatura ambiente que requiere el aporte de energía para superar el calor latente de vaporización de ésta (que es poco) mientras que la nevera tiene una màquina térmica que realiza un ciclo que extrae calor de un sitio para entregarlo a otro. En tiempo de nuestros abuelos se usaban una especie de neveras que iban con barras de hielo y se basaban en el mismo principio: el calor latente de solidificación del agua (que además es mayor que el de vaporización). Id a preguntar a vuestra abuela cuánto tiempo se conservaba un trozo de carne en un chisme de aquellos comparado con una nevera de ahora y vereis lo que os dice.
El señor que ha escrito el artículo debería hacer una cura de modestia, ser un poco mas crítico y no lanzar morralla sobre la comunidad científica-técnica occidental, porque el problema no es que un campesino sea mas listo o sepa mas de termodinámica, sino que el mercado occidental pide unas prestaciones que una jarra mojada con agua no puede dar: pide poder dejar la nevera con la puerta abierta 5 minutos, pide poder tener una birra fresca en cualquier momento, pide poder meter un plato caliente en la nevera en vez de esperar a que llegue a temperatura ambiente... pide muchas cosas y ésas cosas tienen un precio.
Es verdad que el invento de las dos jarras está muy bien cuando no hay alternativa pero es de una gran inocencia pensar que tiene mas potencia de refrigeración que un frigorífico (incluso uno de ésos portátiles como el que muestra). El invento de las jarras se basa en el equilibrio líquido-gas del agua a temperatura ambiente que requiere el aporte de energía para superar el calor latente de vaporización de ésta (que es poco) mientras que la nevera tiene una màquina térmica que realiza un ciclo que extrae calor de un sitio para entregarlo a otro. En tiempo de nuestros abuelos se usaban una especie de neveras que iban con barras de hielo y se basaban en el mismo principio: el calor latente de solidificación del agua (que además es mayor que el de vaporización). Id a preguntar a vuestra abuela cuánto tiempo se conservaba un trozo de carne en un chisme de aquellos comparado con una nevera de ahora y vereis lo que os dice.
El señor que ha escrito el artículo debería hacer una cura de modestia, ser un poco mas crítico y no lanzar morralla sobre la comunidad científica-técnica occidental, porque el problema no es que un campesino sea mas listo o sepa mas de termodinámica, sino que el mercado occidental pide unas prestaciones que una jarra mojada con agua no puede dar: pide poder dejar la nevera con la puerta abierta 5 minutos, pide poder tener una birra fresca en cualquier momento, pide poder meter un plato caliente en la nevera en vez de esperar a que llegue a temperatura ambiente... pide muchas cosas y ésas cosas tienen un precio.